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sábado, 26 de septiembre de 2009

Y la gente aplaudía*, Joan Manuel Satta

¿Cuánto me queda? Veinte minutos. Ojalá sea suficiente. Es el tiempo que me dieron y no pido más ¿para qué?, ¿para seguir acá? no, gracias. Aprovecho estos últimos minutos para dejar un registro de mi memoria, para hacer saber por medio de esta nota lo que pienso de ustedes, de su régimen, de sus resultados, su orden y su progreso. Aunque después lo quemen, no me importa. No hay muchas cosas que me importen en este momento.

martes, 8 de septiembre de 2009

Sredni Vashtar, Saki

Conradín tenía diez años y, según la opinión profesional del médico, el niño no viviría cinco años más. Era un médico afable, ineficaz, poco se le tomaba en cuenta, pero su opinión estaba respaldada por la señora De Ropp, a quien debía tomarse en cuenta. La señora De Ropp, prima de Conradín, era su tutora, y representaba para él esos tres quintos del mundo que son necesarios, desagradables y reales; los otros dos quintos, en perpetuo antagonismo con aquéllos, estaban representados por él mismo y su imaginación.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Bolivia (soñar un sueño)

por Federico Sequeira*

Se reacomodó con vergüenza en la pequeña sillita, de la que sentía iba a caerse en cualquier momento, patinando en la fórmica resbaladiza.
Se sentía extraña, rodeada de mujeres jóvenes y casi todas delgadas. Ella, como las demás, estaba ahí para ver a su pequeña en la fiesta de fin de curso organizada en ese jardín de infantes del Estado. Claro que a diferencia de las demás, su chicuela no estaba entre los actores, sino que era la maestra de los nenes de sala

martes, 16 de diciembre de 2008

Lectura en el Botánico*, por Solange Camauër

Empiezo por comparar el Botánico con las lecturas que hacen los escritores o cualquier otro lector, los rizomas y las tramas de raíces, de ramas y hojas que forman los árboles, como las que hacen los libros que se comunican o rechazan entre sí o nacen y se pudren y en las que ingresamos leyendo. Libros nuevos o releídos y rescatados y otros forzados, novedades, obligaciones. Árboles y libros que forman tejidos, texturas de sombras y sonidos diversos. Puedo ponerme un poco sentimental con la lectura, con los efectos

domingo, 26 de octubre de 2008

Breves, brevísimos

por Eleonora Marinelli
- Mamá, hablame. ¡Por favor, no hagas esto! Todavía falta… todavía tenemos tiempo.
Vera miraba una esquina de la habitación casi sin parpadear. Gabriel lloraba sobre sus piernas inmóviles.
- Mamá, aunque no me hables nunca más, no me voy a mover de acá. No me voy a ir, ¿entendés? ¡No te voy a dejar, hablame!
Pero Vera no quería más a Gabriel, lo había decidido el día que le diagnosticaron el cáncer.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Declaraciones de Chico Buarque D´Hollanda

No todos los días un brasileño les da una buena y educadísima bofetada a los estadounidenses. Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO ‘CHICO‘ BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia. Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta,

Estación de los deseos, por Ivanna Alfonso

Todo indica que hace tiempo nadie se ocupa de este lugar. Vegetación de varios años sin cortar, vagones de nadie y hierros cubiertos en óxido que serpentean entre el pasto y muestran que el abandono también vive en esta zona de edificios y gente que siempre corre a su alrededor. Saben de él y corren por las calles que lo

sábado, 20 de septiembre de 2008

¡Álvaro Castillo o el placer de la lectura!*

por Ricardo Rondón Ch.

Pareciera increíble en un país donde las estadísticas apuntan a que un colombiano no alcanza a leer un libro al año. Pues Álvaro Castillo Granada, más conocido como “San Librario”, tiene ese tope, como para registrarlo en el libro de los Guinnes Records.
Nacido en Bucaramanga, pero bogotano por adopción, Castillo Granada es lector, editor, autor, librero, viajero, coleccionista. Su biblioteca personal ostenta más de 10 mil títulos, además de los 5 mil que se acuñan en su librería de libros usados, básicamente de literatura, poesía, testimonio y política.
Fue el curador de la exposición conmemorativa del primer centenario del nacimiento de Pablo Neruda, en la Biblioteca Nacional de Colombia, con base en libros y documentos suyos.
Ha escrito tres obras: El libro (recuerdos de un lector) (2004), Julio Cortázar Una lectura permutante del Capítulo 7 de Rayuela (2005) y En viaje (2007), recopilación de testimonios de viaje por Cuba, Argentina, Chile, Venezuela y Colombia.

Memoria de un hombre que se ha pasado la vida leyendo.

-¿Qué autor le despertó ese apetito voraz por la lectura?
-Pablo Neruda.

Entrevista completa


*El Espacio, Bogotá, Martes 2 de septiembre de 2008

domingo, 27 de julio de 2008

Cortázar y el Che

Cuando Cortázar se enteró de la muerte del "Che" Guevara vivía en Francia y estaba de viaje en Argelia. Un amigo de Cortázar, el poeta y escritor cubano Roberto Fernández Retamar, le pidió que escribiera un artículo sobre el "Che". En lugar de eso, Cortázar le envió una carta y un poema.

Roberto, Adelaida, mis muy queridos:
Anoche volví a París desde Argel. Solo ahora, en mi casa, soy capaz de escribirles coherentemente; allá, metido en un mundo donde sólo contaba el trabajo, dejé irse los días como en una pesadilla, comprando periódico tras periódico, sin querer convencerme, mirando esas fotos que todos hemos mirado, leyendo los mismos cables y entrando hora a hora en la más dura de las aceptaciones. Entonces me llegó

domingo, 1 de junio de 2008

Solange Camauër: filosofía y literatura

Camauër: filosofía y literatura*Licenciada en filosofía y escritora, en breve publicará la novela "Sabiduría elemental". Dice que de tener que pasar un tiempo en una isla desierta, se llevaría, si existieran, "las obras completas de Saer". Llevaría eso y lapicera y papel, para copiar hasta las comas. A continuación, sus confesiones sobre el oficio de escribir.
por Sonia Budassi


Solange Camauër es Licenciada en Filosofía, becada del doctorado de la UBA. Su primera novela fue Las delicias del jardín, cuyo disparador de la trama es un pintor flamenco del siglo XV, que sirve como excusa, en realidad, para narrar las historias familiares de un grupo de porteños de principios del siglo

martes, 22 de abril de 2008

Maktub, por Alvaro Castillo Granada

(para ti)
Lo que jamás podré escribir es lo que piensa mi mirada cuando se desliza, como una gota de agua, sobre la superficie de un seno. Cuando se transforma en un silencio que recorre lo que un escote no le deja ver, pero le ofrece. Camino con mi atención dispersa, algo que puede confundirse con la concentración. Nada más ajeno a esto. Voy mirando lo que me rodea deslizándome, deteniéndome a veces, registrando puntos que me sirvan para no perderme ya que es muy difícil para mí memorizar una dirección. Más que saber a dónde

miércoles, 9 de abril de 2008

Luca Prodam y el reggae

"Pienso que el reggae es una boludez. Al principio me gustó, pero después me di cuenta de que no eran de verdad. La mayoría de esos que se dicen rastas son unos ladrones... unos hijos de una gran puta... ¡Quieren volver a Etiopía! Andá a Etiopía, se están cagando de hambre. Murieron dos millones en los últimos años y esos idiotas de Jamaica quieren volver a Etiopía, están locos. Encima todos las rastas tratan re mal a sus mujeres. La mujer es totalmente sometida. Tiene que tener un turbante, no se puede soltar el pelo, tiene que tener polleras por los tobillos, tiene que estar con el nene en la cocina mientras los hombres bailando, fumándose 80.000 porros y cagándose de risa..., Váyanse a la mierda..." (Suplemento Si de Clarín, 13 de diciembre de 1987, reportaje realizado por Walter Rodriguez Salvi y Fernando Jasminoy, ilustraciones con fotos de Maria O`Donell, publicado con el título "La última entrevista" de hecho la última entrevista cara a cara. Más tarde, la revista Rock & Pop sacó "La verdadera última entrevista", realizada el 16/12/87 por Néstor Nardella, periodista radial de una emisora mencionada.)

viernes, 23 de noviembre de 2007

"Bolsas de consorcio", por Carlos Cappelletti

Este cuento obtuvo el Segundo Premio del Certamen Fernando Quiñones, Cádiz, España.

El viento producía suaves ondas sobre el trigal que brillaba bajo el sol de la mañana, dando la impresión de navegar por un mar amarillo. Había viajado toda la noche sin pegar un ojo, nerviosa y con una nena llorona gimoteando interminablemente dos asientos atrás. La nena y su madre se habían bajado hacía un rato y Laura cabeceaba mirando el paisaje. Pensó en los cuervos de Van Gogh antes de quedarse dormida. Se

martes, 9 de octubre de 2007

El cuaderno verde del Che

El cuaderno verde del Che, Pablo Neruda-León Felipe-Nicolás Guillén-César Vallejo, Prólogo de Paco Ignacio Taibo II, Seix Barral, Colombia, 2007.

por Álvaro Castillo Granada

No es difícil imaginárselo. Basta con cerrar un momento los ojos y su mirada seria y futura nos observa cuestionándonos, retándonos. Si los abrimos, no tendremos que esperar tanto. Puede ir en una camiseta, una cachucha, la pancarta de una barra de un equipo de fútbol, un tatuaje o en la calcomanía que protege el espejo o la parte trasera de un camión. El está en todas partes desde hace ya cuarenta años. Hace parte de nuestros

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En homenaje a los 40 años de la muerte de Ernesto Che Guevara.


Alvaro Castillo Granada (Bucaramanga, Colombia, 1969). Librero y lector. Autor de: El libro (recuerdos de un lector) 2004 y Julio Cortázar Una lectura permutante del Capítulo 7 de Rayuela (2005). Director de Ediciones San Librario.

martes, 5 de junio de 2007

Carta abierta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar(24 de marzo de 1977)

• 1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.El primer aniversario de esta

Texto completo de la carta

Rodolfo Walsh - C.I. 2845022 Buenos Aires, 24 de marzo de 1977

• Fragmentos de la carta despachada desde distintos buzones de la Capital y el Gran Buenos Aires por Rodolfo Walsh, dos días antes de su "intercepción", su asesinato y el secuestro de su cadáver, consumado por un grupo de tareas de la Marina.

lunes, 30 de abril de 2007

La mendiga de Locarno, Heinrich von Kleist

En Locarno, en la Italia superior, al pie de los Alpes, se hallaba un palacio antiguo perteneciente a un Marqués, y que en la actualidad, viniendo del San Gotardo, puede verse en ruinas y escombros: un palacio con grandes y espaciosas estancias, en una de las cuales antaño fue alojada por compasión, sobre un montón de paja, una vieja mujer enferma, a la que el ama de llaves encontró pidiendo limosna ante la puerta. El Marqués, que al volver de la caza entró casualmente en la estancia donde solía dejar los fusiles, ordenó

El cocodrilo, por Felisberto Hernández

En una noche de otoño hacía calor húmedo y yo fui a una ciudad que me era casi desconocida; la poca luz de las calles estaba atenuada por la humedad y por algunas hojas de los árboles. Entré a un café que estaba cerca de una iglesia, me senté a una mesa del fondo y pensé en mi vida. Yo sabía aislar las horas de felicidad y encerrarme en ellas; primero robaba con los ojos cualquier cosa descuidada de la calle o del interior de las

El gato negro, por Edgar Allan Poe

Ni espero ni quiero que se dé crédito a la historia más extraordinaria, y, sin embargo, más familiar, que voy a referir. Tratándose de un caso en el que mis sentidos se niegan a aceptar su propio testimonio, yo habría de estar realmente loco si así lo creyera. No obstante, no estoy loco, y, con toda seguridad, no sueño. Pero

Viaje a la semilla, por Alejo Carpentier

I
—¿Qué quieres, viejo?...

Varias veces cayó la pregunta de lo alto de los andamios. Pero el viejo no respondía. Andaba de un lugar a otro, fisgoneando, sacándose de la garganta un largo monólogo de frases incomprensibles. Ya habían descendido las tejas, cubriendo los canteros muertos con su mosaico de barro cocido. Arriba, los picos